Tic-tac, tic-tac…🕰️ ¿está tu Shopify listo para la EAA?
El 28 de junio de 2025 no fue una fecha cualquiera: ese día la European Accessibility Act (EAA) empiezó a aplicarse, con obligaciones para cualquier ecommerce que opere en la UE. ¡Ojocuidao!
Aunque si estás en España, esto te pillará de puente, y no hacemos más que hablar de IA, de LLMs y de “cómo vender más”, también hay asuntos de cumplimiento normativo que hay que atender, y además, si tienes un ecommerce, es una obligación.
Hace apenas unas semanas que la European Accessibility Act (EAA) entró en vigor y ya se empieza a notar el “efecto dominó”: organismos de consumo enviando notificaciones, auditores privados llamando a tu puerta y una conversación cada vez más sonora sobre tiendas online (sí, también las de Shopify) que siguen sin ser navegables con teclado o lector de pantalla.
Recordatorio exprés: qué te exige la EAA
WCAG 2.1 nivel AA como mínimo. No sirve “casi cumplo”; son todas las pautas de las 4 principios —perceptible, operable, comprensible, robusto— completas. Consulta accesible.org
Ámbito universal: cualquier negocio que venda a consumidores de la UE, sin importar dónde esté constituido.
Excepto microempresas (< 10 empleados y < 2 M € de facturación), pero incluso ellas se benefician: accesibilidad = más mercado.
Multas moduladas por país: Alemania, hasta 500 000 €; España, hasta 600 000 € si reincides; Holanda, 103 000 €; Hungría, 5 % de la facturación. Y los reguladores pueden suspender tu web si no corriges.
“Uso Shopify, ¿no estoy cubierto?”
“Isi Shipify, ¿ni istiy cubiirti?”
Shopify publica VPATs y diseña con WCAG 2.2 en mente (aquí lo pone), pero todo lo que añades encima —tema, secciones, apps, snippets— es tu responsabilidad:
Contraste de color roto al cambiar la paleta corporativa.
Sliders desbocados que se mueven sin control de teclado.
Alt de imágenes vacíos por apps de reviews sin etiquetas.
En tres pruebas rápidas de Lighthouse la puntuación de accesibilidad baja de 100 a 75 solo activando un pop-up de descuento mal etiquetado.
Lo que está ocurriendo ya (micro-historia real)
Caso “Café Conecta”: tienda D2C con 18 empleados y facturación de 3,5 M €. La BFSG alemana le notificó dos barreras: botones sin foco visible y PDF de facturas sin texto alternativo. Plazo: 30 días. Garantizaron la continuidad tras demostrar un plan de remediación y una primera auditoría independiente. Coste de la multa evitada: 0 €. Coste de la corrección en tiempo récord: unas cuantas horas… y mucho café.
Funciona de forma similar a la GDPR, a la primera no te multan, pero si no cumples con la ley, puedes acabar con un problema serio.
Checklist de supervivencia post-28 J
El 28 de junio entró en vigor la EAA
Haz un escaneo automático (Lighthouse, axe DevTools) para cazar errores obvios.
Auditoría manual sobre las user-flows clave (home → PDP → checkout).
Prioriza quick wins: contraste, foco, etiquetas de formulario, orden de tabulación.
Documenta procesos para que diseño, contenido y desarrollo hablen el mismo idioma accesible.
Plan de mantenimiento: revisa tras cada release mayor o integración de app nueva.
Beneficios que vas a notar (más allá de la multa)
Conversión fluida: menos fricción = menos carritos abandonados.
SEO reforzado: Google premia estructura semántica y rendimiento accesible.
Marca inclusiva: 87 millones de europeos con discapacidad son también compradores potenciales —y seguidores férreos de las marcas que piensan en ellos.
Cómo te acompañamos desde Pango Studio
En Pango Studio llevamos años destripando tiendas Shopify (la vida es demasiado corta para HTML sin aria-label), ahora que la EEA se vuelve importante, estamos preparados. Nuestro proceso:
Auditamos tu storefront contra WCAG 2.1 AA y EN 301 549.
Entregamos un informe accionable con severidad, impacto y esfuerzo.
Implementamos fixes o trabajamos codo a codo con tu equipo.
Formamos a tu equipo de diseño y contenido para que la accesibilidad deje de ser “proyecto” y sea “costumbre”.
¿Te ronda la duda? Si quieres asegurar que la EAA no se convierta en un problema cuando vuelvas en septiembre, contáctanos y cuéntanos cuáles son tus dolores: en Pango estaremos encantados de echarte un cable